Supongamos un ejercicio muy simple, los que son relativamente adultos se acordarán del juego del gallito ciego, donde a uno de los niños se les vendaba los ojos y tenía que intentar atrapar a otro compañero.
Siguiendo este criterio podemos intentar que la persona para de un punto A al que llamamos "aquí" y marcando otro punto en el espacio llegue a un "allá". El resto del grupo en vez de intentar escapar debe darle instrucciones para guiarlo del punto inicial al final. Es decir "poner en movimiento" a la persona. Y que quiere decir "poner en movimiento" o "hacer que se mueva"?
Cuando pensamos en movimiento se deben definir algunos conceptos para entender , como expliqué en otra entrada, que el movimiento es relativo, uno se mueve respecto de... y también comprender que debe haber un marco o sistema de referencia donde se ubiqúe a dicha persona y a partir de ello mirar el entorno con respecto al que se mueve. También deben ubicarse los ejes ordenados (x,y,z) que nos definen el espacio donde está inmerso el cuerpo.
Por lo tanto, al hablar de movimiento no es sólo la acción que hace el objeto al desplazarte sino el entorno con respecto a que se mueve, sus ejes que definen el marco de referencia y también la trayectoria seguida que incluye el sentido (dado por la punta de una flecha) y la dirección (por la inclinación de la flecha con respecto a alguno de los ejes).
En toda situación física debemos , por lo tanto, "modelizar" al objeto en una determinada situación y luego tratar de ver que correciones se deben hacer para acercar a dicho modelo a lo más cercano a la realidad.
De eso se trata la fisica, de explicar los fenómenos que ocurren en la naturaleza, pero sacando conclusiones a partir de modelizar una situación (como en el caso de un objeto moviéndose) y luego poder agregar aquellos factores externos que permitan recrear la misma en diferentes contextos que permitan explicar el real fenómeno que acontece.
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Como dato curioso, dejó aquí la posición que adoptaron acerca del movimiento algunas escuelas griegas, cuya perspectiva sostenía que el movimiento no existe..Zenón, de Elea, Grecia, (siglo V. a. de C.), discípulo de Parménides, ganó fama y popularidad estudiando principalmente el movimiento.
ResponderEliminarSostiene los mismos principios de la escuela de Elea pero nos sorprende con sus afirmaciones sobre los fenómenos del mundo sensible.
Este filósofo se ocupó desde un principio, con preferencia absoluta, en explicar que el movimiento de los objetos no existe porque no es pensable y por lo tanto no es lógico.
Zenón sigue el pensamiento de la escuela de Parménides, que afirma que las cosas no pueden ser y luego no ser, porque lo que es es y lo que no es no es; y el cambio las hace incomprensibles intelectualmente, por lo tanto, sólo Es lo que se puede pensar o sea que ser y pensar es lo mismo.
El resultado inmediato de esta observación según Zenón, demuestra que el movimiento es solamente ilusorio.
A Zenón, como a la mayoría de los filósofos griegos, le gustaba captar la atención de sus seguidores con alegorías con las cuales trataba de demostrar su teoría.
En uno de sus relatos y desde el punto de vista de la lógica un oponente veloz llega después a la meta si compite con alguien más lento, si le da una ventaja, porque el espacio es ilimitado.
Esta idea de la no existencia del movimiento coincide con el Ser inmóvil y fijo de Parménides, que ha resistido los embates del tiempo y permanece hasta nuestros días.
La ciencia actual ha conservado el concepto de que la lógica es uno de los requisitos para que un conocimiento sea considerado científico.
Con la convicción de Zenón, parece entenderse mejor la necesidad de inmutabilidad de las cosas para considerarlas existentes.
La ilusión de movimiento podemos constatarla en una proyección de figuras estáticas dispuestas de manera al que al verlas pasar sucesivamente con la suficiente rapidez, nos parece que están en movimiento. El cine es un ejemplo. Lo que parece movimiento es sólo la proyección de fotografías estáticas que cambian, o sea, que en lugar de movimiento sólo existe el cambio.
Si no existe el movimiento, – que es la capacidad que tienen los cuerpos de cambiar de lugar – , como el espacio no existe, sólo existiría el cambio.
Quiere decir que el aparente movimiento de una cosa sería sólo el cambio de una configuración por otra.
Para que esto tuviera sentido en la realidad, cada cambio de configuración estaría acompañada del cambio consecuente en todo su entorno, o sea que cada aparente movimiento produciría efectos concomitantes en el resto y viceversa.
Este modo de ver las cosas explicaría la conocida frase que dice que el aleteo de una mariposa en un lugar puede producir un tifón en otro, enfatizando la importancia de nuestros actos y su influencia sobre la realidad total.
Y entonces, para que nuestra vida evolucione tampoco necesitamos movernos ni trasladarnos a ningún lugar, simplemente tenemos que intentar un cambio y esto se puede comprobar porque cuando cambiamos, todo a nuestro alrededor también cambia.